La pastoral hace frente a la Pandemia con manos a la obra

La pandemia y el aislamiento social obligatorio sorprendieron y exigieron explorar el lado más creativo de cada uno. Los Colegios tuvieron que buscar nuevos modos de comunicarse con las familias y de transmitir informaciones. Los profesores tuvieron que hacer de su hogar su clase, de la pared su pizarra y ahora los interlocutores más cercanos son la pareja, los hijos o los abuelos. Algunos aprendieron a utilizar nuevas herramientas y otros tuvieron que redoblar la paciencia para entender cuando se colapsa internet o no anda la plataforma.

Con la Pastoral no fue distinto, tuvimos que suspender todo lo programado en nuestro calendario y repensar un modo nuevo de seguir trabajando y evangelizando cada uno desde su hogar. Así como muchos, tuvimos que explorar nuevos programas, aventurarnos en nuevos aplicativos, ir más allá del tiempo programado, todo esto para acercarnos a los hogares y seguir evangelizando de forma integral e integradora.

Nuestras actividades obviamente no pudieron seguir su ritmo normal, tuvimos que cambiar el lema del año por el nombre pandemia. Centramos nuestras actividades en llevar hasta los hogares una oportunidad de rezar en familia y unidos para afrontar esta pandemia por medio de reflexiones, música, dinámicas y oraciones. Los encuentros virtuales por las distintas plataformas se convirtieron en un modo de evangelizar por medio de la escucha, escuchar la familia, alumnos, docentes, directivos.

Las respuestas a estas innumerables iniciativas nos llegaron por medio de mensajes, audios, videos y fotografías de alumnos con su tarea hecha y padres agradecidos por las iniciativas y el bálsamo que recibían en este tiempo de incertidumbre. Pero más que responder lo "qué hicimos" queremos decir "por qué y por quién lo hicimos".

Lo hicimos porque creemos que el colegio es una de las mejores y más grandes plataformas de evangelización. Estar en un colegio nos abre una puerta de infinitas posibilidades de llevar a Cristo y el carisma agustino recoleto a muchas personas. Lo hicimos porque creemos que el trabajo de la pastoral, aunque sea un granito de arena, se convierta para el alumno en un ambiente de encuentro consigo mismo y con Dios. Lo hicimos porque confiamos que el carisma agustino recoleto cautiva e interpela a todos los que buscan la Verdad.

Y es por ellos, los alumnos y sus familias, los docentes, los directivos y todos los demás miembros de la comunidad, que seguimos trabajando y buscando el modo de crecer en Cristo y poder transmitir de un modo actual, innovador y revitalizador la figura de un Dios que es amigo y compañero de camino.